jueves, 21 de mayo de 2020

Historia del fútbol argentino - 1893-1920 - Post Alumni

Los años siguientes a la desaparición de Alumni demostraron grandes ineficiencias dirigenciales. Durante la década de '10, florecieron dirigentes poco amantes del fair play, que era uno de los fuertes atributos del juego británico.

De todas formas, no puede afirmarse que la disolución de Alumni haya marcado un declive en el fútbol nacional, ya que si bien se perdió al mejor equipo hasta ese momento, otros habían nacido y comenzaban a forjar a sus jugadores. Con el vigoroso impulso de los clubes y con la creciente habilidad futbolística, poco a poco se iría borrando de las mentes al equipo más ganador hasta ese entonces.
Sin embargo, si hubo factores que contribuyeron al desmejoramiento orgánico, generado en buena parte por el extraordinario aumento de equipos de primera división, consecuencia de la escisión de 1912. El incremento de conjuntos señalaba el auge que el fútbol tomaba, pero demostraba que era necesaria también una organización adecuada. El fútbol estaba completamente dividido entre asociacionistas y federacionistas, que pujaban por la supremacía. Y en esa época fue cuando comenzó a brillar Racing Club (integrante de la Asociación) que ganó consecutivamente los campeonatos desde 1913 hasta 1919, racha que cortó River Plate en 1920.

Esta década, considerada una de las más infames de nuestro fútbol, llevó a que en 1919 se produjera la segunda escisión. Otra división más provocada por las entidades más importantes, que deseaban asumir la dirección cabal de la Asociación, prácticamente en manos de una mayoría compuesta por clubes de escasa responsabilidad económica y reducido volumen social. El amateurismo marrón, a la par, crecía y la moral general del deporte declinaba con rapidez. Como al parecer no había posibilidad de reacción dentro del régimen existente, un grupo calificado de clubes abandonó la vieja casa y constituyó la Asociación Amateurs, que realmente fue una aspiración simpática, muy difícil de alcanzar debido a que el utilitarismo avanzaba estimulado inconscientemente por los dirigentes de última hora, ajenos por completo a ese ideal. Lo más representativo de la Asociación se agrupó en la nueva entidad y la antigua asociación quedó con fuerzas muy pobres para oponerse al pujante organismo que acababa de crearse.

Esa lucha enconada duró siete años y en su transcurso ambos mandos echaron mano a cuantos recursos les parecieron apropiados para afianzar su propia tendencia y conducirla al triunfo, aunque sembraron un camino de males sin remedio. El cisma de 1912 desconcertó al área metropolitana, mientras que el de 1919 al interior del país. Durante esa puja las reglamentaciones fueron relajándose y la indisciplina e inmoralidad se difundieron como torrente, amparadas por una licencia que unos y otros se veían obligados a conceder por temor a las deserciones.


El profesionalismo encubierto, mal que se trataba de eliminar, se extendió y otra rígida línea institucional pudo ser acomodadas a las necesidades de cada grupo, con evidente menoscabo del deporte. Producida la nueva división de 1919 pasaron a integrar la Asociación Amateurs la mayoría de las instituciones de más trascendencia como Independiente, Racing, River, San Lorenzo, Gimnasia LP, Vélez Sarsfield, Platense y Tigre (además de otras de menor renombre).
En la Asociación Argentina quedaron Boca, Huracán y Estudiantes LP como los más representativos y serían los dos primeros ganadores de todos los certámenes disputados desde ese entonces hasta la unificación que se produciría en 1926.

Historia del fútbol argentino - 1893-1920 - El fenómeno Alumni

El primer campeonato argentino data del año 1893 con la consagración del ya disuelto Lomas Athletic Club. Este certamen tuvo la virtud de regularizar la competencia organizada entre los clubes. Siete años más tarde, en 1900, el English Athletic School se coronó campeón por primera vez y ese fue un punto de inflexión para que el club se convirtiese en Alumni, un inolvidable equipo.

Foto del Alumni campeón de 1908. Como se puede observar, los arqueros usaban la misma camiseta que los jugadores de campo.

Si bien este elenco ya desapareció, como varios de los que vieron nacer y crecer a nuestro fútbol, siempre será recordado como diferente, único, insuperable. Fue el primer caso en el mundo de un club, que con tan pocos años de fundado, se coronara tantas veces campeón de la máxima competición (10 títulos en 12 años). Representó al fútbol nacional desde 1900 hasta 1911, fue ejemplo de deportistas y modelo y maestro de futbolistas. El equipo se conformaba casi del mismo apellido, Brown. Fue el primer conjunto donde jugaron tantos hermanos juntos (5). Ellos eran Jorge, quien fuera capitán y modelo de corrección, Carlos, Ernesto, Alfredo y Eliseo. También jugó Juan Brown, quien no tuvo una actuación recordable.
A pesar de ser un plantel sensación y destacado en los primeros años, es importante resaltar que Alumni nunca pudo jugar en una cancha propia, ya que no disponía de ella. Por esta razón, alquiló el estadio de Ferro Carril Oeste para hacer de local.

Así lucía la tribuna de Ferro Carril Oeste en el 1900.

Durante su período de gloria, tres conjuntos británicos llegaron e influyeron en la orientación y perfeccionamiento técnico del fútbol local. La visita también ayudó para comparar su juego contra el juego nacional (intuitivo más que orgánico) demostrando su vasta experiencia. En 1904 arribó a la Argentina el poderoso Southampton, quien ganó categóricamente los cinco partidos que disputó. Más tarde llegaron el Everton y el Tottenham, que jugaron un partido entre ambos empatado en dos. Los aspectos destacables y que no se veían hasta ese momento en nuestro país, fueron la colocación de cada hombre, la fácil inclinación del juego de un sector a otro, deslizarlo por el eje longitudinal de la cancha y la apertura fulminante del juego para descolocar a la defensa rival. Estos se convirtieron en aportes de gran valía para el fútbol argentino. La diferencia entre los conjuntos británicos y argentinos era notoria. El propio Alumni, que parecía invencible, recibió cuatro goles del Everton y cinco del Tottenham, sin poder convertir siquiera uno.
Los choques contra estos clubes de elite sirvieron y mucho ya que posteriormente arribaron más equipos, como el Swindon Town y Exeter, pero a pesar de que provenían de buenas escuelas, su predominio no fue tal. Poco a poco los equipos nativos comenzaron a perfeccionarse y a afinar su juego. Sin duda la incursión británica le sirvió mucho a nuestro fútbol, que a pesar de los resultados negativos, se vio beneficiado respecto a un aprendizaje que llegó justo a tiempo y provocó un cambio sin precedentes.


A partir de 1900 el fútbol entró en auge. Fue tan popular en la primera década del nuevo siglo que conllevó a la creación de nuevas instituciones, que con el tiempo se volverían fundamentales y en los grandes campeones que hoy en día conocemos. River Plate en 1901, Racing Club en 1903, Ferro Carril Oeste en 1904, Independiente, Estudiantes LP, Boca Juniors y Platense en 1905, Huracán y San Lorenzo en 1908, Vélez Sarsfield en 1910. Anteriormente, ya existían clubes importantes como Quilmes y Gimnasia LP, fundados en 1887 y Rosario Central, fundado en 1889.


Cabe destacar que durante los brillantes años Alumni, la esencia del fútbol cambió. Para 1910 el deporte ya era una verdad argentina. Clubes, dirigentes y jugadores actuaban de manera prominente e imprimían al deporte un ritmo cada vez más intenso, más penetrante, aunque tal vez no tan equilibrado. Sin embargo, ese perfeccionamiento técnico en camino de afirmarse, sufriría una baja con el retiro paulatino de los cultores de sangre sajona. Terminó así el fecundo y constructivo período de la dirección británica, que puso los fundamentos de conducción que nos enorgullecería con las maravillosas décadas posteriores.
La dirección criolla se caracterizó por ser apasionada, vehemente, enconada e impaciente. Pero no fueron los británicos quienes contagiaron a los argentinos para que esto fuera así, sino estos mismos, con el afán de impulsar el deporte.


1912 se convirtió en otro año crucial para nuestro fútbol. Alumni, glorioso y primer gran ganador argentino, se extinguiría y también se produciría la primera escisión, origen probablemente de gran parte de los males que afectan todavía al deporte. En el primer caso, la entidad deportiva, que supo rodear su nombre de una fama y reputación inigualables hasta entonces, llenando las canchas de espectadores ávidos que disfrutaron las habilidades y disciplina de sus jugadores, se eclipsaba silenciosamente y casi de manera inadvertida. El último capítulo de su digna historia se clausuró con un documento breve y sobrio. La prensa ni se ocupó de aquel acontecimiento, ocurrido en los momentos donde la lucha entre las dos entidades del fútbol argentino era activa. Una, la ya conocida Asociación Argentina y la otra, la Federación Argentina, formada como consecuencia del cisma que afectó al fútbol en 1912.
En La Nación, del 18 al 24 de abril de 1913, en la sección de Sociedades y Compañías, apareció un aviso así redactado: "Alumni A.C. Se cita a los señores socios a asamblea general con fecha 24 del corriente, en el local de la AFA, calle Maipú 131, a las 9 PM, para tratar la disolución del club y autorizar a la comisión directiva para distribuir los fondos de acuerdo al reglamento". Sin más, ese fue el fin del primer equipo ganador del fútbol argentino.

El otro hecho nocivo que se produjo durante ese año fue la lucha entre la Federación Argentina, formada por disidentes, y la Asociación, para establecer y completar sus cuadros superiores, debieron dar categoría de primera a muchos equipos que estaban muy lejos de merecer tal jerarquía, y ese lastre se fue arrastrando durante casi dos décadas, hasta que la depuración de 1931 puso fin a tan irregular situación.

Historia del fútbol argentino - 1893-1920 - El origen

La creación de "The Football Association" en Londres el año 1863 fue el punto de partida para la organización y posterior difusión del fútbol en el mundo. El introductor del deporte en Argentina fue Alejandro Watson Hutton quien jamás imaginó el auge que el juego tuvo en el país, ni tampoco la asombrosa habilidad que mostrarían sus futbolistas. Los equipos que se destacaron en este período fueron el ya desaparecido Alumni y el vigente Racing Club.

Alejandro Watson Hutton y sus alumnos del English High School (Donde luego se formó Alumni, el club más importante de la era amateur en Argentina).

El 26 de octubre de 1863 se funda en Londres "The Football Association". Los británicos hacían realidad sus anhelos de organizar los destinos del fútbol, de colocar bajo su revisión al organismo que reuniese los esfuerzos e iniciativas en una institución patrocinadora, sólida, y que no tema la expansión por fuera de sus islas. "Donde haya un inglés habrá fútbol", sostenían.
Años más tarde, 1884 para ser precisos, Watson Hutton, quien nació el 10 de junio de 1853 en Glasgow, fundó en Buenos Aires la English School. Fue él quien se convirtió en el propulsor de la "conciencia futbolística" con la idea de mejorar el juego y dejar una huella. Cuando el británico arribó a Argentina, el fútbol ya era practicado (aunque de manera deficiente) como otros deportes. Nunca negó que el fútbol tuviera precursores y que el juego se había al país con anterioridad. Sin embargo, se concuerda con que su iniciativa fue la que impulsó al deporte en las escuelas del país, lo que permitió la formación de grandes jugadores a partir de la fundación de la English High School.

Así luce el English High School de Buenos Aires en la actualidad.

Ahora que sabemos que Alejandro Watson Hutton no fue el fundador del fútbol en Argentina sino nuestro impulsor. ¿Quién fue entonces el creador del deporte en nuestro país? Se trata de Tomás Hogg quien era un tenaz difusor deportivo. A pesar de que el fútbol no era considerado importante ni se imaginaba en un futuro, pensó en una asociación para seguir disputando partidos y que la Buenos Aires Football Club, creada el 10 de junio de 1886, se encargara de fomentarlo. Esta asociación representaba lo que hoy en día es la AFA. En primera instancia quedó constituida por:
- Presidente: A. Watson Hutton
- Vicepresidente: B. Guy
- Tesorero: F. Webb
- Secretario: A. Lamont
- Vocales: W. Reynolds, G. Bridges, E. Morgan, W. Rudd, B. Syers y F. Syngleton.
Y a las entidades que representó fueron English High School, Buenos Aires-Rosario Railway, Quilmes, Flores Athletic Club y Lomas Athletic Club.

La organización del fútbol comenzó a definirse lentamente. A fines de 1982 existían en Buenos Aires diversos centros dedicados al fomento del deporte. Los directores entendieron rápidamente la necesidad de dictar normas serias en la práctica del fútbol y pensaron en la constitución de una entidad que reuniera a estos clubes e instituciones educacionales, acercara los elementos necesarios para hacer más fáciles las labores difusoras del deporte y organizara un campeonato anual para estimular y perfeccionar a los aficionados.
En febrero de 1983 se realizó una reunión para los fines mencionados anteriormente y Watson Hutton fue quien presentó los elementos necesarios para la construcción de una entidad superior del deporte, con su estatuto y reglamento. En ese acto, nació la Argentine Association Football League.

martes, 19 de mayo de 2020

Dos ídolos, dos caminos

Cuantas cosas tienen en común Michael Jordan y Lionel Messi, y en cuantas difieren.
Entre sus contradicciones, uno jugó al básquet y otro juega al fútbol, Jordan debutó en un equipo que fue de cero a cien en pocos años mientras que Messi lo hizo en un club top del mundo, uno es anglosajón y el otro es latino, etc.
Y sus principales similitudes, ambos son referentes del deporte que practican o practicaron, los dos son líderes (a su manera) y capitanes que guiaron a sus equipos hacia la victoria y también sus estantes están llenos de trofeos.

Pero, ¿Por qué Jordan alcanzó la gloria máxima y Lionel Messi no? Antes de que se enojen con esta pregunta, paso a explicarla. Para un jugador de básquet, conseguir un anillo de la NBA es lo máximo. Ni la Selección en un Mundial o en un juego olímpico puede igualar esa magnifica sensación de obtener un título en Estados Unidos. Y para un jugador de fútbol, ganar todo lo Messi ganó, es sin dudas estar en el Olimpo. Pero, ¿Qué es lo que se le ha reclamado año tras a año al argentino? Su imposibilidad de alzar una copa con la celeste y blanca.


El estadounidense logró su pico y comenzó a llenarse los dedos de bijouterie casi a sus treinta años. El argentino, en cambio, años más joven comenzó con la racha negativa en la conquista de la gloria máxima. Primero en Brasil y luego en dos copas América consecutivas. Y años más tarde, ya en su tercer década de vida, lejos estuvo de llevar a Argentina al éxito en Rusia, dejando pasar otra oportunidad.

Pero aquí no se trata de criticar al astro del fútbol, ya que nadie puede ganar solo un Mundial, un torneo, una competición. Se trata de entender porque dos símbolos del deporte, siendo figuras absolutas de sus equipos, tuvieron diferentes caminos. Y la explicación parecería ser bastante lógica.

Michael Jordan estuvo durante mucho tiempo en un nivel extraordinario, y sin embargo no pudo ganar campeonatos, lo que lo desvelaba e inquietaba en su sueño de convertirse en una leyenda. En cambio Lionel Messi, rápidamente comenzó a llenar sus vitrinas con galardones (incluso hoy lo sigue haciendo) y fue creciendo en la consideración de que es el mejor de la historia. El momento del quiebre entre ambos se produce cuando los Chicago Bulls se propusieron terminar con la sequía y armaron un equipo ideal para Jordan. Jugadores que se adaptaran en el juego de la estrella y que encajaran en un sistema perfecto, para hacerlos imbatibles. ¡Y cómo lo lograron! Dos tricampeonatos en la misma década. El Barcelona de Messi también consiguió algo importante al aumentar sus palmares en un poco tiempo, ganando campeonatos y ligas de par en par, pero, ¿Por qué no en la Selección Argentina?


Si pelotas como las de Gonzalo Higuaín, Rodrigo Palacio o la del propio Lionel hubiesen ingresado en la final contra Alemania, quizá la historia sería distinta. Pero Michael también podría haber errado tiros determinantes, como el de Utah Jazz en el sexto juego del '98. La suerte es sin dudas un factor aleatorio pero que determina grandísimas cosas, como estos dos ejemplos. Pero para no desviar el tema, ¿Por qué la Selección Argentina careció durante mucho tiempo con la capacidad de armar un equipo que se adapte a Messi, que juegue como a él le quede cómodo, que se adapte, aprenda y se potencie para ser la mejor Selección de todas? Para esa respuesta voy a dejar libre albedrío.

Lo cierto, es que el fútbol entero siente que se desperdició al "diez" en Argentina, como en cambio si se lo aprovechó muchísimo en el conjunto catalán. ¿Por qué Messi no es el mismo en España que en la Selección? ¿Por qué no puede hacer los mismos goles? ¿Por qué no juega igual? Simplemente porque con el corazón, las ganas y el talento, no alcanza. En el básquet juegan tan solo 5 y al haber menor cantidad de jugadores, es más probable que uno solo se destaque. Pero en el fútbol, en cambio, con más contrincantes y más campo para recorrer, es casi imposible que un solo hombre gane todos los partidos.

La incapacidad Argentina llegó casi hasta el final de la carrera de Messi, donde un joven entrenador, que para muchos está ahí casi de casualidad, entendió lo que varios veíamos hace tiempo. Armar un equipo para que el mejor de todos se sienta cómodo, adaptar un sistema de juego ideal para él y completarlo con los jugadores necesarios en cada puesto. Aquí ya no importa si el que juega es mejor o peor que otro, siempre y cuando cumpla bien la función para la cual está ahí, es suficiente. Potenciar a los compañeros, para que se conviertan en grandes jugadores y den el máximo, elevando así al equipo. De a poco, con tiempo y proceso, eso parecería dar resultados. 

El problema es que este aire nuevo le llega al argentino en una edad donde no hay mucho tiempo para probar. Y más como es el ADN argento, que después de Bianchi y Gallardo, si no se gana rápido, no sirve. Plazos cortos, no hay paciencia, y se exige ser los mejores casi de por casualidad o porque el cosmos se una para unir al mejor equipo justo en ese momento, en ese lugar.


Para finalizar, la diferencia entre el Chicago Bulls de Jordan y la Selección Argentina de Messi, es que (ambos con su estilo) uno pudo entender y encontrar el cómo y el otro lejos de eso estuvo. Incuestionable talento aprovechado y desperdiciado, oportunidades y momentos que no se volverán a repetir y tiempo que no se podrá recuperar. La única esperanza que hoy nos mantiene vivos es que la leyenda del fútbol sigue vigente y eso es una oportunidad más.

Que esta reflexión sirva para futuras generaciones, para futuros equipos y futuros jugadores. Con tiempo y haciendo las cosas bien, los resultados serán grandiosos. Hay muchas muestras de ello y jugadores con un talento inagotable no se ven todos los días. ¡Hay que saber aprovechar los regalos que nos da la vida!

lunes, 18 de mayo de 2020

MJ23


Describir a Michael Jordan sería algo así como llenarlo de atributos y características maravillosas y todas le quedarían bien. Creo que la mejor forma de definirlo sería simplemente Jordan y entender todo lo que eso ya significa. Líder indiscutido. Ganador nato. Inspirador. Único. Irrepetible. Eso fue, es y será el mejor jugador de la historia del básquet.

A pesar de haber ganado su primer anillo a los 28 años, nunca bajó los brazos y demostró tener algo que nadie tuvo, verdadero fuego sagrado. A veces un poco exagerado, pero casi siempre proveniente del deporte, Jordan encontraba una motivación para cada partido. "Y esta vez, ¿con qué?" Se preguntaban colegas y rivales.


Grandes deportistas han tenido este aura magnifico que los ha hecho diferentes, pero como a todos, en algún momento se les termina. A Jordan quizá no, o no tan rápido, el de él era distinto y no había cosa que le gustará más que el desafío, que le digan que no podía o que otro era mejor que él. Llegó muy joven a los Bulls luego del draft y lo primero que declaró fue que quería abandonar la franquicia dejándola tan grande como los Celtics, los 76ers y los Lakers. Ya desde comienzos tenía en claro lo que quería ser, una leyenda.

Su trayectoria hasta los títulos le permitió forjarse, fortalecerse, crecer y entender muchas situaciones vinculadas al deporte y al afuera. Se hizo líder, con sus formas, e intentó sacarle el máximo a cada compañero. Él sostenía que sin el 100% de todos iba a ser muy difícil vencer a los rivales, que esperaban a Chicago con cuchillo y tenedor. Aunque algunos compañeros lo veían como un "bravucón", profesionalmente consiguió exprimir eso que deseaba de su equipo. Ser competitivo, temido y campeón. "Yo no les pedía nada de lo que yo no hiciera" resaltó y eso demuestra que a pesar de su grandísimo talento, trabajaba con la misma humildad que cualquiera para que entendieran como era la mentalidad ganadora.


Entendía las dificultades y los obstáculos para lograr los campeonatos. La larga temporada, los duros rivales, los uno vs uno, el físico corporal y mental, mantener motivados a sus compañeros, hacer crecer al equipo. Para muchos pueden ser factores suficientes para rendirse, pero para él no. Lo motivaba, lo hacía más fuerte, más deseoso, lo hacía interminable.

Tal es así que a pesar de las diferencias, de su forma característica, su pasión por apostar, la pérdida de su padre y seres queridos, el alejamiento de compañeros, Jordan siempre entendió y encontró la manera de hacer fuego dentro de sí, lo que lo hizo el más grande de todos los tiempos.


"No sé si los jugadores de hoy quisieran jugar con Jordan". Yo realmente no sé si Jordan quisiera jugar con los jugadores de hoy. Es verdad que Pippen, Grant, Rodman, Kerr, Kukoc, fueron  jugadores de primer nivel que conformaron probablemente el mejor equipo de la historia, y también es verdad que fueron elegidos para suplir y ayudar al mejor, pero la química, amistad y entendimiento de ese equipo es algo que no se logra ver siempre, lo que hace aún más valorable lo obtenido. Lograron algo único, dos tricampeonatos en la misma década y él sabía que a pesar de su inagotable talento, no podía hacerlo solo. 

Su personalidad muchas veces le jugó en contra, pero por culpa de quienes no quisieron verlo triunfar. Cerrar los ojos y visualizar el camino, seguir hacia adelante enfocado en lo que realmente amaba y en conseguir lo que quería, estaba en su sangre, en su ADN, no es para cualquiera, es para un diferente. A la hora de comparar, sea con el deportista que sea, hay que entender esas ganas de ganar, de ser el mejor, de llegar hasta lo más alto, a pesar del coste y de todo lo que había que llevarse por delante. Al lograrlo no una si no dos veces, debemos entender un poco de la persona de la cual hablamos.

"What time is it?" Time to enjoying Michael Jordan.

¡Volvió el fútbol!

Aunque técnicamente nunca se fue, ya que por ejemplo en Nicaragua nunca paró y en Islas Faroe regresó antes de lo pensado, el fútbol en las grandes ligas disponibles volvió a rodar.

En este caso se trata de la Bundesliga que se reanudó tras dos meses de inactividad profesional. El Bayern Munich fue uno de los primeros que comenzó a entrenarse, individualmente primero y en forma grupal después, mientras que el foco se centraba en las muertes diarias que dejaba el coronavirus en cada país.


Aún sin vacuna, lo que parecía ser una utopía comenzó a ser real ante las noticias filtradas de que el fútbol se jugaría nuevamente en el mes de mayo. Y así fue, con varios partidos este último fin de semana y con público hecho de material endeble, Alemania devolvió el deporte más visto del mundo.

Pero me pregunto realmente si esta decisión fue la correcta. Si no dejará secuelas. Si la orden de recomenzar fue tomada con total consenso por las autoridades, los expertos y los jugadores. También cuestiono acerca de las absurdas limitaciones intencionadas, que viven ante permisivas incontrolables. Si podría definir esta situación con una palabra, sería controversia.


Está claro que el fútbol es un negocio que se debe mover o provocará grandes pérdidas. Ya es de público conocimiento el tema contratos, el cierre cercano de temporada, los sponsors, la plata que ingresa por la televisación, etc. ¿Qué se hace ante esta situación? Los diferentes gobiernos eligen de manera responsable, o por lo menos consciente el destino de cada liga.

Pasemos a lo estrictamente futbolístico. La FIFA ha diseñado medidas de cuidado para que no haya riesgo de contagios, aunque eso es irrisorio e inevitable. Todos los jugadores, entrenadores, auxiliares o público ajeno al juego deben usar barbijo y estar alejados respecto del otro. Pero, tampoco permiten que cuando un equipo hace un gol se abracen. Supongamos que esto está bien, pero ¿qué se hace en un corner, si los jugadores se juntan para ganar la posesión? Cuando se marcan, dos o más jugadores van al choque, ¡es imposible respetar la distancia!

Además, si bien la entidad máxima del fútbol mundial permite realizar 5 cambios por partido, creo a mi entender que un poco el juego se desnaturaliza. Entiendo que lo hacen con el fin de cuidar el físico del jugador, pero también está expuesto a contagiarse o a desmejorar la condición física. Realmente no sé si se pusieron a pensar en los detalles, o cerraron los ojos y dieron marcha con el plan.

Parecería ser que las ganas superaron al ingenio de tener un fútbol seguro. La figura del Derby County, Wayne Rooney, aseguró que la Premier League aún no está lista para volver a jugarse, ante la idea de regreso de la Federación Inglesa. Pero, a pesar del desacuerdo de varios de sus protagonistas y de no haber un remedio que cure a un virus extraño e invisible, el deporte más visto del planeta, paulatinamente, regresaría a las ligas disponibles. Y así lo digo ya que cada país es un mundo y no todas las ligas están pendientes. Es bueno recordar casos como la liga holandesa que finalizó bacante o la liga francesa que coronó por escritorio al poderoso PSG.


También hay incertidumbre en Sudamérica sobre la vuelta del fútbol. Argentina imagina vagas ideas de llevarlo al norte país, retomándolo quizá en Septiembre. En Uruguay, que el virus se controló sin cuarentena, aún no deja sospechas. Mientras que Brasil, el país más afectado del continente, sufre masivas muertes diarias y el foco está principalmente en la gestión Bolsonaro.

A lo que me refiero con esto es que, cada situación es diferente, más o menos impactante, y que cada uno tiene sus reglas siendo la vuelta del fútbol profesional una incertidumbre total. Como cuidar a las personas de un virus incontrolable, pero a su vez, como pagar los sueldos si no hay ingresos. Es una complicadísima situación la que atraviesa al mundo, pero cada magnate debe intentar sortear de la mejor manera posible.

Historia del fútbol argentino - 1938 - Mundial de Francia

Los dos primeros campeonatos mundiales constituyeron importantes éxitos económicos. Ello alentó notablemente a continuar con su realización,...